Pulso / Julian Barnes
He utilizado la palabra “complicidad” hace un rato. Me gusta esta palabra. Un entendimiento sin palabras entre dos personas, cierto espíritu si lo preferís. Es la primera pista que puedes recibir, antes de enfrentarte al nervioso recorrido para descubrir si “compartís los mismos intereses”, o tenéis un metabolismo similar, o sois sexualmente compatibles, o ambos queréis tener decisiones inconscientes. Pasado un tiempo, al volver la vista atrás, convertiremos en un fetiche y celebraremos la primera cita, el primer beso, las primeras vacaciones juntos, pero lo que de verdad cuenta es lo que sucedió antes de que esta historia fuese oficial: ese momento, más de impulso que de reflexión, en el que surge el Sí, tal vez sea ella la persona que busco, y el Sí, tal vez sea él la persona que busco.
Comentarios