Una mujer sin importancia / Oscar Wilde

Los hombres siempre quieren ser el primer amor de una mujer. Eso halaga su vanidad.
Las mujeres tenemos un instinto más sutil de las cosas. Nos gusta ser el último amor del hombre.


Los hombres se casan porque están cansados. Las mujeres por curiosidad. Ambos se llevan una desilusión.

Uno siempre está enamorado. Esa es la razón por la que nunca debe casarse.

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