El amor dura tres años / Frédéric Beigbeder
Receta para mejorar:
Repetir a menudo estas tres frases:
) La felicidad no existe.
2) El amor es imposible.
3) Nada es grave.
Demasiado hastiado para enamorarme de verdad, y, no obstante, demasiado sensible para permanecer indiferente.
¿Por qué nunca hay nadie en los divorcios?
El día de mi boda , estuve rodeado de todos mis amigos. Pero el día de mi divorcio estoy increíblemente solo. Ningún testigo, ninguna dama de honor, nada de familia ni amigos borrachos para darme palmaditas en la espalda. Ni flores, ni coronas. Me habría gustado que me lanzaran algo, a falta de arroz, no sé, tomates podridos, por ejemplo [...] ¿Dónde están todos aquellos conocidos que el día de mi boda se atiborraban de pastas y que hoy me boicotean, cuando debería ser precisamente al revés: uno siempre debería casarse solo y divorciarse con el apoyo de todos sus amigos.
El amor es una catástrofe espléndida: saber que te vas a estrellar contra una pared, y acelerar a pesar de todo: correr en pos de tu propio desastre con una sonrisa en los labios; esperar con curiosidad el momento en que todo se va a ir al carajo. El amor es la única decepción programada, la única desgracia previsible que deseamos repetir.
El amor más intenso es el amor no correspondido. Hubiera preferido no saberlo nunca, pero ésta es la verdad: no hay nada peor que amar a alguien que no te ama, y al mismo tiempo se trata de lo más hermoso que jamás me ha ocurrido. Amar a alguien que también te ama es narcisismo. Amar a alguien que no te ama, eso es amor.
Hay que decidirse: o vives con alguien o lo deseas. No se puede desear lo que se tiene, es antinatural. Ésta es la razón por la cual los hermosos matrimonios se caen en pedazos ante la llegada de cualquier desconocida que aterriza. Aunque te hayas casado con la más hermosa de las mujeres, siempre habrá una nueva desconocida que entrará en tu vida sin llamar a la puerta y te provocará el efecto de un afrodisíaco superpotente,
Me parece que todo el problema del amor radica en lo siguiente; para ser felices necesitamos seguridad cuando resulta que para estar enamorados necesitamos inseguridad. La felicidad se basa en la confianza mientras que el amor exige dudas e inquietud. Resumiendo, el matrimonio ha sido concebido para hacernos felices pero no para que permanezcamos enamorados. Y enamorarse no es el mejor modo de encontrar la felicidad; si así fuera, ya nos habríamos enterado.
He aquí una prueba muy sencilla para saber si estás enamorado: si al cabo de cuatro o cinco horas sin tu amante empiezas a echarla de menos, es que no estás enamorado, si lo estuvieras, diez minutos de separación habrían sido suficientes para convertir tu vida en algo rigurosamente insoportable.
Estar solo se ha convertido en una enfermedad vergonzosa. ¿Por qué todo el mundo huye de la soledad? Porque obliga a pensar. En nuestros días, Descartes ya no escribiría ‘pienso, luego existo’, Diría: ‘estoy solo, luego pienso’. Nadie desea la soledad porque te deja demasiado tiempo para pensar. No obstante, cuanto más piensa uno, más inteligente es, o sea, más triste.
El amor dura lo que tiene que durar, me da lo mismo. Pero si quieres que dure, creo que es necesario aprender a aburrirse. Hay que encontrar a la persona con la que tengas ganas de aburrirte, Ya que la pasión eterna no existe, busquemos por lo menos un tedio agradable.
Repetir a menudo estas tres frases:
) La felicidad no existe.
2) El amor es imposible.
3) Nada es grave.
Demasiado hastiado para enamorarme de verdad, y, no obstante, demasiado sensible para permanecer indiferente.
¿Por qué nunca hay nadie en los divorcios?
El día de mi boda , estuve rodeado de todos mis amigos. Pero el día de mi divorcio estoy increíblemente solo. Ningún testigo, ninguna dama de honor, nada de familia ni amigos borrachos para darme palmaditas en la espalda. Ni flores, ni coronas. Me habría gustado que me lanzaran algo, a falta de arroz, no sé, tomates podridos, por ejemplo [...] ¿Dónde están todos aquellos conocidos que el día de mi boda se atiborraban de pastas y que hoy me boicotean, cuando debería ser precisamente al revés: uno siempre debería casarse solo y divorciarse con el apoyo de todos sus amigos.
El amor es una catástrofe espléndida: saber que te vas a estrellar contra una pared, y acelerar a pesar de todo: correr en pos de tu propio desastre con una sonrisa en los labios; esperar con curiosidad el momento en que todo se va a ir al carajo. El amor es la única decepción programada, la única desgracia previsible que deseamos repetir.
El amor más intenso es el amor no correspondido. Hubiera preferido no saberlo nunca, pero ésta es la verdad: no hay nada peor que amar a alguien que no te ama, y al mismo tiempo se trata de lo más hermoso que jamás me ha ocurrido. Amar a alguien que también te ama es narcisismo. Amar a alguien que no te ama, eso es amor.
Hay que decidirse: o vives con alguien o lo deseas. No se puede desear lo que se tiene, es antinatural. Ésta es la razón por la cual los hermosos matrimonios se caen en pedazos ante la llegada de cualquier desconocida que aterriza. Aunque te hayas casado con la más hermosa de las mujeres, siempre habrá una nueva desconocida que entrará en tu vida sin llamar a la puerta y te provocará el efecto de un afrodisíaco superpotente,
Me parece que todo el problema del amor radica en lo siguiente; para ser felices necesitamos seguridad cuando resulta que para estar enamorados necesitamos inseguridad. La felicidad se basa en la confianza mientras que el amor exige dudas e inquietud. Resumiendo, el matrimonio ha sido concebido para hacernos felices pero no para que permanezcamos enamorados. Y enamorarse no es el mejor modo de encontrar la felicidad; si así fuera, ya nos habríamos enterado.
He aquí una prueba muy sencilla para saber si estás enamorado: si al cabo de cuatro o cinco horas sin tu amante empiezas a echarla de menos, es que no estás enamorado, si lo estuvieras, diez minutos de separación habrían sido suficientes para convertir tu vida en algo rigurosamente insoportable.
Estar solo se ha convertido en una enfermedad vergonzosa. ¿Por qué todo el mundo huye de la soledad? Porque obliga a pensar. En nuestros días, Descartes ya no escribiría ‘pienso, luego existo’, Diría: ‘estoy solo, luego pienso’. Nadie desea la soledad porque te deja demasiado tiempo para pensar. No obstante, cuanto más piensa uno, más inteligente es, o sea, más triste.
El amor dura lo que tiene que durar, me da lo mismo. Pero si quieres que dure, creo que es necesario aprender a aburrirse. Hay que encontrar a la persona con la que tengas ganas de aburrirte, Ya que la pasión eterna no existe, busquemos por lo menos un tedio agradable.