Cuatro amigos / David Trueba

El verano es una estación triste en la que nada crece.
Quién no prefiere el mes de diciembre pese a la amargura que provoca la felicidad ajena; incluso la establecida crueldad de abril es mil veces más estimulante. La canción del verano es siempre la peor canción del año.
El amor del verano es siempre un subgénero del amor, del gran amor que nunca podrá tener lugar en verano.
Hablan de lecturas de verano, noches de verano, viajes de verano, bebidas de verano y con ello queda implícito un sutil desprecio.
Nuestro amor no está hecho para el verano.
Nuestro amor no conoce vacaciones.
(De Escrito en Servilletas)



Cuenta una leyenda china la historia de dos amantes que jamás logran reunirse.
Se llaman Noche y Día.
En las horas mágicas del atardecer y el amanecer los amantes se rozan y están a punto de encontrarse, pero nunca sucede.
Dicen que si prestas atención puedes escuchar sus lamentos y ver el cielo teñirse del rojo de su rabia.
La leyenda afirma que los dioses tuvieron a bien concederles algún instante de felicidad y por eso crearon los eclipses, durante los cuales los amantes logran reunirse y hacer el amor.
Tú y yo también esperamos nuestro eclipse.
Ahora que hemos comprendido que ya nunca volveremos a encontrarnos, que estamos condenados a vivir separados, que somos la noche y el día.
(De Escrito en Servilletas)

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mirafiori / Manuel Jabois

No todo el mundo / Marta Jiménez Serrano

La identidad / Milan Kundera